sábado, 7 de agosto de 2010
Peña del 21 de agosto: el Duende Garnica con el Bunker bicentenario
viernes, 6 de agosto de 2010
17 de julio: La marcha de los bombos
"Despierta ashpa al son de los bombos… y marcha"
Estuvimos en Santiago del Estero compartiendo ese momento cultural tan movilizador para los que habitan esa tierra y para nosotros que nos sentimos parte de ella, cuando estamos andando esa huella que nos lleva al punto final, que es el patio del indio Froilán. En todo ese trayecto es tan profunda la emoción que se comparte con miles de personas, con esos repiques de bombos que es el latido del propio corazón, un bombo que representa el sentimiento profundo del santiagueño y de todos aquéllos que amamos el folclore y nos acerca a nuestra historia y nuestra cultura, no permitamos que nos impongan otras...
¡Se viene la peña del 21 de agosto!
Estamos preparando la vuelta el 21 de agosto en el Teatro Verdi.
Mientras, podés ver la Peña A desalambrar en FolkloreCLUB: FolkloreCLUB TV programa 44.
jueves, 13 de mayo de 2010
A 200 años de la Revolución de Mayo
Argentina hacia la segunda y definitiva independencia
Los heroicos levantamientos de Tupac Amaru y Tupac Catari, el rechazo de las invasiones inglesas al Río de la Plata, las insurrecciones de Chuquisaca y La Paz
–entre los hitos más destacados de la lucha anticolonial en el sur del continente– llevarían a la Revolución de Mayo de 1810 y a la guerra de la Independencia, como parte de la primera revolución liberadora de América Latina. Este proceso logró la destrucción de la dominación colonial en lo que hoy es la Argentina con un hito fundamental, la declaración de nuestra independencia en 1816.
El preciado triunfo, alcanzado en 1824 con la derrota de las últimas tropas enemigas en Junín y Ayacucho por los ejércitos patrios reunidos bajo la dirección de Bolívar, fue mérito de la lucha común y la unidad antiespañola lograda por los patriotas y dirigentes revolucionarios –en nuestro caso, Moreno, Castelli, Belgrano, San Martín, Artigas, entre otros– junto a los pueblos aborígenes, negros y criollos. Para completar y profundizar ese triunfo, debería haberse logrado un cambio revolucionario en lo económico y social. Sin embargo, derrotada la posición revolucionaria y controlados los sectores populares, el proceso de independencia quedó inconcluso. La elite terrateniente y de comerciantes intermediarios privilegió sus intereses agropecuarios y mercantiles (exportadores e importadores), impuso un creciente vínculo comercial y financiero con el joven capitalismo británico, profundizó el desarrollo desigual de Buenos Aires respecto del resto de las provincias, y acrecentó las diferencias sociales y la explotación en todo el país.
Desde mediados del siglo XIX, al perpetuarse en el poder, esa oligarquía criolla aliada a los capitales europeos, marchó con la hegemonía de los terratenientes y comerciantes bonaerense a consolidar su dominio estatal a través de las guerras genocidas contra las provincias rebeldes, contra el Paraguay independiente, contra los pueblos originarios del sur y del Chaco. Este Estado oligárquico garantizó la nueva dominación sumiéndonos en una nueva dependencia. Así, la unificación impuesta significó la exclusión social de los sectores oprimidos y la licuación de sus particularidades identitarias.
Iniciado el siglo XX, al conmemorarse el centenario de la Revolución de Mayo, la oligarquía terrateniente festejó la consolidación del estado nacional oligárquico y pro-imperialista. Una fachada de opulencia y “democracia” enmascaraba el fraude electoral, la corrupción, los bajos salarios, la falta de vivienda y educación en una Argentina “granero del mundo”, próspera para unos pocos, donde regían el Estado de Sitio y las leyes antipopulares de Residencia y de Defensa Social. Esa prosperidad económica basada en las exportaciones agropecuarias –que muy pronto encontraría su límite– suponía el ahogo de cualquier expresión cultural de rebeldía y oposición que denunciara las reales condiciones sociales existentes, y sólo daba cabida a las odas festivas al estilo de Leopoldo Lugones. Se nos impuso un modelo cultural y una identidad dependientes, acordes con los intereses dominantes, que estigmatizó al originario, al gaucho, al negro y al inmigrante. Un modelo que buscó avergonzarnos de nuestros orígenes, de nuestras culturas, de nuestras propias capacidades, llegando a naturalizar la idea de que no tenemos historia ni identidad propias.
En el presente bicentenario de la Revolución de Mayo, se ponen nuevamente en debate sus alcances y su nexo con la actualidad de la Argentina y el contexto internacional. Para algunos, se trata de un hecho histórico para ser recordado, pero sin vincularlo con nuestro presente y perspectivas. Para otros, una oportunidad de reescribir la historia para convalidar las condiciones actuales.
El actual gobierno, hace un par de años aprestaba los preparativos con los que pretendía emular los festejos fastuosos del Centenario. Apostaba a generar un clima de entusiasmo por el superávit económico que borrara los efectos de la crisis política, económica y social de 2001, revitalizando la inserción mundial de Argentina como país agro-petrolero-minero exportador para asegurar mayores inversiones extranjeras imperialistas. En este momento, cuando una gigantesca crisis sacude al mundo, los sectores que dominan la economía y el poder se disputan negocios y beneficios. El gobierno apela a un discurso “nacional y popular” pero practica una política que descarga la crisis sobre el pueblo y la nación, favoreciendo la extranjerización y concentración económica, justificando el pago de una deuda ilegítima, usuraria y fraudulenta.
En nuestra Argentina dependiente, oprimida y disputada por varias potencias imperialistas en la que el imperialismo inglés convalida la usurpación colonialista de Malvinas con nuevos avasallamientos sobre nuestros mares e islas– se profundiza el hambre y la miseria de amplias mayorías. En un tiempo en que se agudizan las contradicciones interimperialistas, en la que crece la lucha de los pueblos por su liberación, muy especialmente los pueblos de América latina, ¿qué se recupera del pasado, en virtud de qué presente y para construir qué futuro? ¿Quién escribe la historia desde este presente y para qué?
Las clases dominantes intentan aplacar y desviar esa fuerza popular que busca desatar los lazos de la dependencia. Para ello utilizan nuevamente el argumento saavedrista de que “las brevas no están maduras”, la posición alvearista de buscar “protectorados”, o la política rivadaviana para que “al cambiar, no cambie nada”. Sin embargo, nuestro pueblo no ha resignado la búsqueda de las verdaderas transformaciones políticas y económicas que eliminen de raíz los males que lo empobrecen. Así lo demuestran las grandes luchas obreras, de los campesinos pobres, chacareros, de pueblos originarios, las agrarias, las federales, las ambientalistas, que han protagonizado amplios sectores populares en este último período.
Estas viejas y nuevas formas de protagonismo popular son acompañadas hoy de una gran avidez por conocer las tramas ocultas de la historia y la política. Somos producto de doscientos años de luchas con derrotas y triunfos, logros y frustraciones en los que nuestra cultura se fue desarrollando. La ciencia, la literatura, las artes –de creadores anónimos y reconocidos– se aquilatan con los aportes de todos los afluentes populares y constituyen su principal nutriente y sostén.
Los argentinos queremos recobrar los resortes claves de nuestra economía y de la política. Y en cada una de las batallas que libramos en este camino debemos rescatar el espíritu de Mayo y evitar que sea nuevamente desviado de su objetivo. Recuperar la verdadera historia implica que el debate y el balance estén en manos del pueblo, para concretar lo que hasta ahora no se hizo: ser duros con los extranjeros que vienen –como señalaba Moreno– “a comprar por cuatro para luego vender a ocho”. Y, recordando con San Martín que “para los hombres de coraje se han hecho las empresas”, hacer realidad el lema artiguista de que los “más infelices sean los más privilegiados”.
Convocamos a unirnos y organizar actividades en defensa de las condiciones que hacen al sustento y desarrollo de nuestra cultura e identidad:
• Contra todo intento de destruir o desvirtuar la cultura nacional y popular.
• Suspensión, investigación y no pago de la deuda ilegítima, usuraria y fraudulenta.
• Por mayor presupuesto a Educación, Salud y Cultura.
• Juicio y castigo a los responsables de secuestros y desapariciones: contra la impunidad de ayer y de hoy.
• Fomento e intercambio en todas las áreas de la producción artística, cultural y técnica.
• Por la recuperación y nacionalización de nuestro patrimonio cultural.
• Por la recuperación de nuestras fuentes de recursos naturales, control de la extracción y exportación minera.
• Por la recuperación y generación de fuentes de trabajo genuino.
• Por la nacionalización y estatización de las empresas estratégicas para el desarrollo y la seguridad nacional (comunicaciones, petróleo, transporte, energía, etc.).
• Por el respeto y desarrollo de las culturas aborígenes, contra su discriminación y por el derecho a la propiedad de la tierra.
• Por vivienda y tierra a las familias más necesitadas.
• Difusión y fomento de las producciones culturales populares, en especial las históricamente discriminadas.
• Por una regulación anti-monopólica de los medios de comunicación y las industrias culturales.
• Por la preservación del patrimonio arquitectónico y los monumentos nacionales.
• Por la sanción de leyes propuestas o consensuadas por los trabajadores de la cultura, de todas las disciplinas, que respondan a las necesidades actuales.
• En apoyo a las luchas en defensa de la educación y la salud, públicas y gratuitas.
• En apoyo a las reivindicaciones de los trabajadores de la cultura de todo el país.
• En apoyo a la lucha de los pueblos de América latina por su soberanía y la unidad latinoamericana.
Primeros adherentes:
Adela Adl, Rafael Amor, Teresa Arijón, Eduardo Azcuy Ameghino, Mónica Besada, Celia Birenbaum, Eduardo Birentzwag, Dora Blanco, Jorge Brega, Ana Cabrera, Luisa Calcumil, Ana Candioti, Pilar Campos, Antonella Cardozo, Jorge Carrizo, Gustavo Cano, Elena Castresana, Teresita Castrillejo, María Cels, Stella Cipriani, Adolfo Columbres, Casilda Chazarreta, Ricardo Cantore, Karina Chernajovsky, Mirta Dans, Miguel Dedovich, Víctor Delgado, Roberto Di Giano, Diana Dowek, Lidia Deutch, Nelly Durán, Carlos Echagüe, Marina El Halabi, Gabriel Fascina, Camila Fernández, Claudia Facciolo, Justina Fernández, Teodoro Fernández, Diana Flax, Ana Fraile, Pancha Gallardo, Graciela García, Dora Gianoni, Liliana Giordano, Rubén Laufer, Sivia Laurel, Lilia López, Ida Lorenzo, Patricia Luppi, Milena Macías, Diego Mare, Martín Müller, Daniel Murphi, Ana Maldonado, Franklin Molina (Ecuador), Rosa Marcone, Cristina Mateu, Alicia Melpuerto, Diana Milstein, Ana Maldonado, Rosa Nassif, Alicia Novel, Lidya Orsi, Miguel Padilla, Suma Paz, Jorge Paladino, Ana Pampliega de Quiroga, Marcos Pargo, Beatriz Pedro, Juan Ponce, Graciela Pérez, Josefina Pérez, María Pietrageli, Nora Petri, Derli Prada, Josefina Racedo, Rolando Revagliatti, Gloria Rodríguez, Emilio Román, Beatriz Romero, Elizabeth Rovere, Beatriz Sánchez, Armando Sigler Relgis, Virginia Soria, Mauro Puerto Sternic, Magalí Stoyanoff, Marcelo Sosa, Carlos Solís, Claudio Spiguel, Luis Strok, Noemí Tavares, Damián Troncoso, Mariana Tavos Banska, Otto Vargas, Guillermo Volkind, Enrique Oteiza, Helen Zout.
viernes, 26 de marzo de 2010
viernes, 19 de marzo de 2010
Se suspende la peña del 20 de marzo
viernes, 12 de marzo de 2010
A doscientos años de la Revolución de Mayo
José María "El Kolla" Mercado

"Y si un febrero no vuelvo/ mi copla te esperará/ con una caja y mil coplas/ que otras voces cantarán."
El viernes 5 de marzo a las 15 horas fallecía José María “El Kolla” Mercado, allí cerca de las agüitas del Huasamayo a las que les cantó, en el barrio tilcareño de Pueblo Nuevo. Nacido en Abra Pampa, fue autor, compositor, músico y docente, promotor de la cultura y el folklore jujeños.
Ya la gente de Tilcara, los amigos y familiares se empezaron a acercar a despedirlo. El vaso de vino, el guiso de trigo, la música y ese cuerpo de cabellera blanca que descansaba abrazado a su charango, empezaron a tejer una memoria que pronto, alzado por sus canciones y las coplas de tonada doliente, por un ritmo puneño que se volvió palmas y hasta baile delante del féretro, lo acompañaron hasta la iglesia, primero, y al fin al cementerio.
La caja batía y las voces: abran las puertas del cielo, llegan el Kolla y su canto; mientras algo más adelante un ensamble de instrumentos replicaba: deme niña esa boquita tan llena de encanto, clavelito tilcareño, clavelito blanco. Y entonces, su carnavalito subió por la calle de piedra, encendiendo cada rincón de una iglesia que era música y el calor de la amistad sembrada.
Acaso Jaime Torres, que llegó a despedirlo viajando desde Buenos Aires, lo dijo con las palabras justas en el momento de bajar el cuerpo del músico a la fosa: lo del Kolla es un ejemplo que nos marca una responsabilidad. Y eso fue lo que hizo que, mientras su féretro descendía, le llovieran flores y aplausos, melodías y coplas, recuerdos y canciones.
El Kolla Mercado marcó un camino de fidelidad absoluta a lo más claro de la cultura jujeña que, a la vez, es lo más humilde y lo más popular. Cantor del amor del minerito, de la tilcareña, de la bella purmamarqueñita, del puneño que baja, como tantos, a hacerse de una vida, dijo el sentir de su gente al modo de su gente.
Su cuerpo cansado volvió a la tierra jujeña en Tilcara. Pero no deja un vacío. Deja un espacio lleno de música, poesía y amor para que todos sepamos disfrutarlo y transmitirlo. Y un mandato: aprender a honrar a nuestra tierra como él lo hizo cada día de su vida.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Peña del 12 de diciembre
viernes, 6 de noviembre de 2009
jueves, 8 de octubre de 2009
Mercedes Sosa
Señora de los cantares
Señora de los cantares
qué hermosa canta
su voz sobre los muros
que nos levantan.
Señora cómo cruza
su queja el aire
señora cuando canta.
Corazón de guitarra
que se desgarra,
corazón de doliente
y sonora caja.
Desafiando el silencio
su voz estalla,
señora cuando canta.
La música del pueblo como un rumor
de límpidos amores trae su voz.
Señora no nos deje sin la esperanza
de su canción.
El pueblo bate palmas, canta el tambor
si usted pasa cantando nuestra canción.
Señora es alta y clara su voz amada
nombrándonos.
Señora de los cantares
qué bella canta
la vida por el fuego
de su garganta.
La música nos deja
liviana el alma,
Mercedes, cuando canta.
Usted es la que lleva
nuestras banderas
y planta nuestro grito
en la tierra entera.
El país es un niño
que usted amamanta,
Mercedes, cuando canta.
La música del pueblo como un rumor
de límpidos amores trae su voz.
Señora no nos deje sin la esperanza
de su canción
El pueblo bate palmas, canta el tambor
si usted pasa cantando nuestra canción.
Señora es alta y clara su voz amada
nombrándonos.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Artistas solidarios con los despedidos de Terrabusi-Kraft
Muchos artistas se hicieron presentes el martes 29 de septiembre en Plaza de Mayo en la Maratón cultural solidaria con los despedidos de Terrabusi-Kraft. Así se convocaba:
¡Ningún despido en Terrabusi-Kraft!
¡Emergencia laboral ya!!
Los trabajadores y trabajadoras de Terrabusi Kraft, con su heroica lucha, han desnudado que los 162 despidos son parte de un plan de ajuste de la empresa yanqui, vinculado a la crisis internacional, que ya afecta a la industria de la alimentación en nuestro país. La patronal alega como causal de los despidos la lucha por mejores condiciones sanitarias, provocando a los obreros, pisoteando la legislación nacional y los derechos democráticos.
Los 2700 trabajadores defienden sus puestos de trabajo porque no están dispuestos a pagar una crisis generada por la patronal de capitales norteamericanos, que tiene una actitud intransigente violando la legislación laboral argentina, y a un gobierno nacional que mira para otro lado y no la obliga a cumplirla.
El gobierno kirchnerista tiene que decretar la emergencia ocupacional ya, y que no haya un solo despido más.
La Maratón cultural
Actuaron grupos de folklore, bandas de rock, solistas, entre ellos muchos amigos de nuestra peña.
Desde las 16 hasta pasadas las 22 hs. muchos se acercaron a brindar su apoyo y colaborar con los obreros, aportando en alcancías, comprando comida, pins y remeras y haciendo el aguante a pesar del intenso frío.
Recibieron numerosas adhesiones, entre ellas de La peña del Colorado, Peña El caburé, El rincón de los amigos de Parque Patricios, Centro Cultural Amerindia, Centro Cultural Raíces, Tomás Carlos Ríos, Santiago Bonacina (taller de danzas folklóricas del Centro Cultural del Sur) y por supuesto la Peña A desalambrar.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Maratón cultural solidaria con los trabajadores de Terrabusi
Martes 29 de septiembre, de 16 a 22 horas, en Plaza de Mayo
Maratón cultural
¡Ningún despido en Terrabusi-Kraft!
¡Emergencia laboral ya!!
Actuarán:
Bruno Arias / Claudio Sosa / Duende Garnica / Hugo Ponce / José Piazza-Guillermo Tejada / Correntada / La Vitrola / La Santa Revuelta / Ballet Folklórico del IUNA / Tato Díaz / Peque Coria / Pucho Ruiz / José Lima / Luis Bravo / Bandas sorpresa
Murgas, videos, malabares, acrobacia, danza, actividades plásticas y mucho más.
Contribuya al fondo de huelga
Compre el bono solidario y contribuya con alimentos no perecederos
Organiza: Comisión de solidaridad con los trabajadores de Terrabusi Kraft
Invita: Comisión Interna de Terrabusi Kraft
La Peña A desalambrar se solidariza con la lucha de los trabajadores de Terrabusi Kraft en defensa de sus puestos de trabajo y repudia la represión que han sufrido. Adherimos e invitamos a participar en la Maratón cultural.
sábado, 29 de agosto de 2009
Peña del 12 de setiembre: El Cuervo y los brujos, Valentín Chocobar, Peque Coria, Rolando Goldman y más...
miércoles, 12 de agosto de 2009
¡El 12 de setiembre empezamos a festejar los diez años de la peña!!!
¡Gran peña con Tomás Lipán!
miércoles, 22 de julio de 2009
¡Gran jornada peñera!
viernes, 17 de julio de 2009
19 de julio: Jornada peñera al aire libre en defensa de nuestra cultura
miércoles, 15 de julio de 2009
martes, 7 de julio de 2009
Suspendemos la peña del 11 de julio
miércoles, 3 de junio de 2009
Peña del 13 de junio: Bruno Arias
viernes, 22 de mayo de 2009
miércoles, 13 de mayo de 2009
Peña del 16 de mayo
Don Sixto! Don Sixto! Don Sixto!
Máximo Gregorio Puma
El viernes 24 de abril nos dijo adiós desde su provincia de Jujuy el bandoneón mayor de la Puna, don Máximo Gregorio Puma.
Don Puma había nacido en Humahuaca el 9 de mayo de 1926. A los veinte años fue miembro informante para las investigaciones musicológicas organizadas por don Carlos Vega. Creó, entre otros conjuntos, El Aguilar, El Molino y El fogón criollo. En 1973 el Instituto Ricci de La Plata le otorgó el diploma de Profesor de Teoría, Solfeo y Bandoneón. Desde el 9 de octubre de ese año se desempeñó como docente de Música en las escuelas primarias de Mina Pirquitas y Abra Pampa, Jujuy. Actuó en innumerables encuentros folklóricos de Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y Bolivia. Participó en el corto metraje La Corpachada, premiado en España, cuya música identificatoria es el carnavalito Mama coya, de su autoría e interpretación.
Suma Paz
Se nos fue pa’l silencio…
La cultura popular perdió a una de las grandes artistas que cantaron a su pueblo. Discípula de Atahualpa Yupanqui, intérprete impar de su obra, siempre brilló con luz propia. Desde el respeto y el talento personal forjó un estilo propio. Con él resguardó como pocos las entonaciones de la llanura. Su partida inesperada deja a muchos con el hondo dolor de saber que se fue cuando aún tenía tanto para dar.
Suma Paz falleció el 8 de abril en la ciudad de Buenos Aires, a los 70 años. Nació en Santa Fe, en el pueblo de Bombal, el 5 de abril de 1939. Hija de chacareros de diversos orígenes europeos y con una abuela ranquel, con la que pasaba sus vacaciones en la infancia y que dejó huellas profundas en su manera de ser. De ella decía: “Se llamaba Natalia Salinas, era del asentamiento Fraile Muerto (hoy Bell Ville, Córdoba), yo la conocí vieja, arrugada y encorvadita. Había sido una mujer alta, de contextura robusta como los de su raza. Se levantaba a las 5.30 de la mañana y con un solo dedo dirigía toda la chacra”.
Suma Paz pasó su adolescencia y juventud en Pergamino, por eso decía que sentía a Buenos Aires “como una madre adoptiva”. Siendo muy joven decidió dejar la carrera que le abría su título de licenciada en Filosofía y Letras, por la música y la poesía. Este giro total hacia el canto –y a la música pampeana, tradicionalmente interpretada por hombres– se produjo en momentos que el país había retomado la expresión folklórica popular, luego del silencio impuesto por la dictadura que derrocó a Perón en 1955.
Su encuentro con Atahualpa Yupanqui selló su vida. De allí en adelante se abocó a difundir la obra del maestro. Esta tarea de tan enorme responsabilidad, y su proverbial modestia, a veces ha ocultado a la creadora, a la poeta, autora de melodías y letras de profundo contenido.
Pocos han escrito biografías sobre Suma Paz, quizá René Vargas Vera tuvo la posibilidad de reflejar su vida de manera singular y poética. Extractamos algunos párrafos de un artículo realizado el día de su fallecimiento:
“Era una de las fundamentales, y por eso su voz, que era capaz de lo profundo, contenedora de la sabiduría que dan los años, pasó inadvertida por las grandes usinas del marketing. Fue lo de menos: silenciosamente, Suma Paz siguió haciéndose oír fuerte hasta su muerte, que nadie podría haber advertido cercana, al verla recorrer kilómetros y kilómetros con energía para dar recitales en tantos puntos del país. Fue una artista que asumió a su modo aquella sentencia que le había legado Atahualpa Yupanqui y que siempre repetía: ‘Cuando cante, póngase detrás de sus versos, nunca adelante. Haga que se luzca lo que entrega, que es más importante que usted’.
“La carrera de Suma Paz comenzó en los ’60, como una suerte de rareza: una chica que cantaba milongas y se acompañaba con una guitarra. Raro. Una chica que interpretaba a Yupanqui, pero sobre todo que se imponía para sí la forma en que el autor de ‘El arriero’ entendía su arte. Más raro. Enseguida empezó a aparecer en televisión, hizo una gira por Japón, condujo su propio programa de radio. Y siempre con Yupanqui como guía musical, ética y estética. ‘M’hija, en la vida del artista hay largas esperas, es necesario detenerse. El camino es largo, cuidado con los atajos, son cortos, son lindos, pero la van a llevar a otro lado’, le había dicho.”
Sola con su guitarra, Suma Paz supo hacerse escuchar atentamente aun en escenarios poco propicios para el canto desnudo de la pampa, como sucedió una vez en Cosquín y otros lugares. Pero lo fundamental es que a Suma le bastaban los sombreros paisanos escuchándola tras una valla a la luz de las estrellas, para saber que allí estaba a flor de tierra el alma de ese pueblo que la ayudó a no sentirse sola y olvidada en tantas otras circunstancias de su vida artística.
Una larga carrera sin claudicaciones ni abandonos. Reconocida por sus paisanos, los premios y distinciones fueron llegando de a poco, válidos y valiosos porque no fueron producto de la popularidad otorgada comercialmente, sino por ser una artista popular, surgida de su pueblo y reconocida por él.
martes, 14 de abril de 2009
Daniel Viglietti: A desalambrar
Cantor y compositor uruguayo, formado en una familia de músicos, fue influenciado profundamente por la historia de nuestro continente. Cuando triunfó la revolución cubana, Viglietti tenía diecinueve años. Ese acontecimiento lo marcó a fuego, al igual que a toda su generación. La instalación de un gobierno socialista en el propio teatro de influencia del imperialismo norteamericano, provocó una profunda conmoción en parte de la juventud de la década del sesenta, que encontró diversas vías de canalización a través de la política, el arte, la música, la literatura y el teatro.
Daniel Viglietti se transformó en un auténtico abanderado e intérprete de las inquietudes, los sueños y las reivindicaciones de parte de la juventud de la época, y en uno de los fundadores del canto popular uruguayo, junto a Alfredo Zitarrosa, Los olimareños y José Carbajal. Su prédica se erigió en denuncia y en himno libertario de proclamación del advenimiento del hombre nuevo y de las radicales transformaciones que requería el momento. El canto libertario de Viglietti molestó al poder de turno. Tanto durante el gobierno de Pacheco Areco como en el de Bordaberry el cantautor se transformó en blanco predilecto de la censura y, más tarde, fue encarcelado. En el exilio mantuvo firme su compromiso de creación y de lucha contra la dictadura.
Viglietti suma a su caudal artístico y creativo su inclaudicable compromiso ético e ideológico. Le ha cantado a nuestra gente, a nuestro continente, a nuestros triunfos y derrotas, a nuestros sueños y a ese futuro que imaginamos luminoso.
"A desalambrar es como la huella digital de mi trabajo", dijo Viglietti. La canción retoma la esencia del Reglamento de tierras promulgado en 1815 por Artigas, la primer ley de reforma agraria en nuestro continente, que expropiaba los terrenos de "emigrados, malos europeos y peores americanos". Terrenos que serían entregados a "... los sujetos dignos de esta gracia con prevención que los más infelices serán los más privilegiados. En consecuencia, los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y los criollos pobres, todos podrán ser agraciados con suertes de estancia... Serán igualmente agraciadas las viudas pobres si tuvieren hijos. Serán igualmente preferidos los casados a los americanos solteros, y éstos a cualquier extranjero".
















